Peor crítica a México no pudo haber que la irónica inclusión de Joaquín Guzmán Loera en la lista de los millonarios del mundo de la revista Forbes1. Para remate su breve biografía en la cual señala que fue detenido en 1993 y se fugó mediante la ropa de lavandería de la cárcel en el 2001, para de inmediato retomar la dirección de su organización de narcotraficantes que hasta hoy controla.
En el resto de la lista no existe otro narcotraficante ni delincuente públicamente evidenciado más que “El Chapo”. Muestra sínica de la impunidad que goza y del conocimiento y reconocimiento público de sus labores. Esta sí es mera y pura apología del delito2. Situación que lastima y lacera el “mexican pride” haciendo pensar que sólo los mexicanos nos dedicamos a esto y la muestra está en el posicionamiento de este narcotraficante.
Que no nos sorprenda que en algún tiempo dejemos de ser ridiculizados y ubicados con sombrero, bigote y gabán para ser imaginados mundialmente como narcos malencarados, panzones, con cadenas, esclavas, ropa ostentosa, terriblemente vulgar y de mal gusto.
Ante la incursión de este capo a la esfera de negocios pública, el Procurador General de la República, Eduardo Medina-Mora Icaza refirió: [Forbes] "hace una apología del delito y de un criminal al atribuir a sus actividades ilícitas márgenes de lucro formulados sobre meras conjeturas; con ello equipara de manera involuntaria quizá pero en todo caso deplorable la actividad de un delincuente, perseguido en México y en el extranjero, con la de empresarios honestos que operan en la economía legal".
Una muestra más de las bondades que brinda la efímera y traicionera “vida narca” dirían algunos. Un ejemplo más del equívoco combate al narcotráfico y la delincuencia organizada en mi país, diría yo.
Lo que se señala entre líneas es que mientras los empresarios legalmente establecidos como Slim, Azcárraga, Harp, etc., mostraron pérdidas en sus fortunas, Joaquín Guzmán amasó una fortuna que le hizo merecedor a la incursión en la lista.
Al respecto, el ex secretario de Seguridad Pública Federal, Alejandro Gertz Manero afirmaba: “nuestras nuevas generaciones van cayendo en la fantasía de la ‘la vida narca’, con sus reinas de belleza, sus excesos y locuras de exhibicionismo y derroche, en la que las Hummer, las trocas lujosas y los desenfrenos seducen a una juventud que ve en ese mundo los paradigmas del poder y del placer, que se expresan en el ‘destrampe’ sin límites, los narcocorridos, la santa muerte y los cánones siniestros de su locura autodestructiva. Esa es la vorágine que tendremos que enfrentar en 2009, porque el doble lenguaje, la farsa mediática y el escándalo cotidiano no van a poder encubrir este hundimiento.”
En septiembre de 2007 publiqué una crónica sobre la “narcomunión” que existe en algunas regiones del país:
Sinaloa y sus buchones
¿Quiénes son ellos? Pregunto señalando la fotografía digital de un par de jóvenes con algo abultado y dorado en sus muñecas –Él es “El Porky” y éste es su primo- me contesta mi contacto en Mazatlán, al mismo tiempo que hace un acercamiento a la imagen para que pueda ver claramente en la muñeca de uno de ellos una esclava y en la de otro un Rolex “Don King”.
–Son un par de “buchones”, les gusta todo el tiempo llamar la atención- me dice –mira esta es “La Meche” y la otra es “La Chapeadita”- me confiesa al mismo tiempo que me enseña las fotos de una pistola 38 súper bañada en oro con el logotipo de Mercedes Benz en la cacha y la imagen de una AK 47 “cuerno de chivo” bañada en oro y con incrustaciones de brillantes. ¿Y tienes contacto con ellos? La cuestiono –Son mis vecinos- remata para hacerme palidecer y resolver la incógnita del por qué habían tantas Hummers en su calle.
¿Cómo combatir al narcotráfico cuando ha dejado de ser una cuestión aislada y se ha convertido en una situación cultural?
“Hay muchas cosas aquí que le debemos al narco: la pavimentación de las calles, el aeropuerto, los hoteles, las discos; sin ellas no habría turismo y sin el turismo no tendríamos qué comer ¿Usted cree que sobreviviríamos de la pesca? No señor, la edad media ya la dejamos hace mucho tiempo y las necesidades se hacen cada vez mayores”, me dijo un taxista mientras me llevaba a mi siguiente destino en Mazatlán.
“¿Tú crees que les pueden exigir a los policías que detengan a los narcomenudistas? ¿Crees que les pueden pedir una cuota de droga asegurada? Claro que no. No pueden porque estarían deteniendo a sus vecinos, hermanos, primos, padres e hijos. ¿Tú crees que un policía podría exhibir cómo su madre traslada la droga oculta en su brassier? ¿Tú crees que echaría de cabeza a su hermano que trae cada semana desde Culiacán las suelas de sus zapatos repletas de heroína? Claro que no. El día que el Gobierno quiera que deje la población el narcotráfico tendrá que darle lo que el narco le ofrece.” Sentencia mi segundo contacto.
“Al narco no se le combate con bazucasos ni con militares en cada esquina. Mejor que nos den trabajos dignos, oportunidades de desarrollo y educación… y mejor ya regrésate hijo, porque es la segunda vez que pasa la Suburban y no quiero problemas, ya te ubicaron y bien dicen: en boca cerrada no entran balas”. Concluyó abruptamente mi contacto, obligándome a emprender la retirada, no sin antes lanzarme su reiterada frase: “Más vale impune y rico, que pobre y encajuelado.”
Contacto: buzonantonio-columna@yahoo.com.mx
1 http://www.forbes.com/lists/2009/10/billionaires-2009-richest-people_Joaquin-Guzman-Loera_FS0Y.html
2 http://enciclopedia.us.es/index.php/Apolog%C3%ADa_del_delito
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