Mtro. Francisco Gutiérrez
Perfil
Lic. en Psic. y Mtro. Francisco José Gutiérrez Rodríguez
Centro de Evaluación e Investigación Psicológica
La compra compulsiva, consiste en el afán desmedido, incontrolado y recurrente por adquirir cosas, no es un fenómeno exclusivo de fechas como la Navidad, en las que la insistencia de la publicidad comercial y la tradición consumista podrían explicar un cierto aumento de los gastos.
Es una adicción que, si bien en su máxima expresión afecta a poca gente, es más común de lo que pudiera pensarse. Es consecuencia de un impulso irreprimible, un acto poco consciente del que después nos arrepentimos, porque compramos cosas poco útiles o gastamos más de lo que podemos.
"Me siento deprimida", "estoy ansioso", "siento que me falta el aire, tengo que salir o me voy a volver loco ": tras estas y otras sentencias similares salimos de compras, con la convicción de que gastar aliviará nuestra ansiedad o disgusto.
Sentimientos de tristeza, rabia, incomprensión, desatención y soledad, encuentran su vía de escape en la compra de artículos muchas veces no necesarios que nos aportan satisfacción en el momento de su adquisición. Quizá buscamos que alguien nos haga caso y sentir que "somos alguien". Comprando nos sentimos vivos, en cierto modo importantes, y saciamos el vacío que causan la soledad, el tedio, las tensiones y problemas, los disgustos o la incomprensión. Intentando mitigar el dolor, canalizamos nuestro enfado hacia la compra y posesión del objeto. La falta de sentido de nuestra vida, carecer de un horizonte hacia dónde dirigirla, el percibirnos inútiles o innecesarios, la tristeza, la apatía, el aburrimiento, una frustración o desengaño, activan en algunas personas el deseo de comprar objetos cuya adquisición no es del todo justificable. Cuando este banal propósito se convierte en costumbre, en necesidad irreprimible, surge el problema.
¿Qué es la compulsión?
La impulsividad y la ansiedad caracterizan la compulsión, que responde a una insatisfacción vital intensa, a la carencia de alicientes o estímulos en nuestra rutina diaria, a la ausencia de actitud crítica y a un alto grado de credulidad y vulnerabilidad ante una publicidad comercial que identifica felicidad, seguridad en uno mismo y bienestar emocional con consumo. Intervienen también otros factores, como el deseo de estimulación social o interés por los lugares donde se congregan muchas personas (el centro comercial o las tiendas), y la inseguridad respecto al propio atractivo físico. La desvalorización y déficit de la autoestima también pueden estar detrás de este consumo irracional.
Aunque las primeras manifestaciones del consumo compulsivo comienzan a registrarse en los años veinte, no será hasta los ochenta cuando se convierte en poco menos que una enfermedad social, que alcanza a todo tipo de personas. La mayor vulnerabilidad de los jóvenes podría deberse a que en la adolescencia resulta más difícil controlar los impulsos. Los jóvenes consumistas gustan de frecuentar los centros comerciales y sienten el deseo permanente de ir de compras y adquirir cosas nuevas. En realidad, este comportamiento es el resultado de la insatisfacción personal, de la sensación de tedio y la falta de autocontrol, así como de la ausencia de alicientes, de estrategias de gestión del tiempo libre y de la escasa responsabilidad en el ámbito económico. Además, en los jóvenes se añade su mayor vulnerabilidad ante los mensajes publicitarios, en una etapa vital muy cambiante y marcada por la inestabilidad personal.
¿Por qué hablamos de adicción?
Una conducta sólo se considera adicción cuando el individuo presenta estos tres rasgos: tolerancia (necesidad de consumir cada vez más para lograr la misma emoción), síndrome de abstinencia (cuando no se puede satisfacer la adicción) y pérdida del control (incapacidad de frenar en el consumo). La compra compulsiva -al menos, en sus manifestaciones más extremas- reúne todas estas características: la voluntad del afectado es casi nula, la satisfacción por la compra realizada deviene efímera y se entra en una espiral de la que difícilmente se puede salir sin la ayuda de un especialista.
De todos modos: no es conveniente resolver situaciones de ansiedad comprando cosas poco necesarias o que desequilibran nuestro presupuesto, pero no hay por qué renunciar a comprar lo que nos depara satisfacción si mantenemos el control sobre esta actividad y sus consecuencias.
Nos hallamos en situación de peligrosa si...
- Cuando nos sentimos tristes, deprimidos o enojados, lo único que nos calma es ir de compras.
- Compramos con frecuencia cosas poco útiles, que después nos arrepentimos de haber adquirido.
- Tenemos la casa llena de artículos que no hemos usado y que nos resultan inservibles.
- Nos precipitamos a la hora de comprar, porque no podemos controlar nuestros impulsos.
- Del entorno familiar y de amigos nos llegan mensajes críticos con nuestra desmedida afición a comprar.
- Aún a pesar de haber comprado muchas cosas o haber realizado un gran gasto, nos - sentimos insatisfechos cuando reflexionamos en casa sobre los objetos adquiridos.
- Vemos que se nos va el dinero sin darnos cuenta, y a menudo estamos irritados por haber gastado el dinero tontamente.
- Cuando vemos algo que nos gusta, no paramos hasta comprarlo.
- Adquirimos productos "milagro" que intuimos o sabemos inútiles.
- Cuando recibimos el extracto de la tarjeta de crédito, nos sorprende sobremanera la cantidad e importe de las compras que hemos hecho.
- Nuestro tiempo libre lo dedicamos preferentemente a visitar los centros comerciales o ir de escaparate en escaparate.
Soy un comprador compulsivo. ¿Qué puedo hacer?
- Piense qué quiere, qué le pasa, cómo se encuentra y busque qué alternativa existe, distinta de la de ir de compras. Recupere viejas aficiones o incorpore nuevas, y cultive sus amistades.
- Hable de su problema con personas de su entorno o con aquellas que lo hayan superado.
- Antes de salir de compras, redacte minuciosamente una lista con el propósito firme de no salirse de ella. Cada nuevo producto debe tener su propia justificación.
- Compre con dinero en metálico y deje su tarjeta de crédito en casa.
- Antes de comprar algo, piense en la utilidad que va a darle y si no la tiene, desista de su intención inicial.
- Revise semanalmente la marcha de su economía, el listado de gastos y en qué se han producido. Subraye en rojo los gastos inútiles o poco justificados.
-
Si algo le gusta, no lo compre de inmediato, concédase unos días, coméntelo con alguien y, posteriormente, decida.
- Si está convencido-a de que no puede superar su adicción o ha fracasado en varios intentos, acuda al psicólogo.
- La empresa no es fácil, pero recuerde que cada vez que controlamos impulsos irracionales que nos perjudican y los vencemos, hemos conseguido una victoria que nos hace más libres. Las adicciones nada tienen de bueno y cuando las vencemos a base de inteligencia, voluntad y esfuerzo, reafirmamos nuestra personalidad y mejoramos nuestro equilibrio emocional y calidad de vida.
hola estoy haciendo un trabajo de investigacion sobre el consumismo, enfocado hacia las compras compulsivas actualmnte en los adolescentes o personas jovenes.
te agradeceria mucho me pudieras mandar informacion acerca de este tema a mi correo por favor: m4r_p0k3@hotmail.com
espero tu correo... saludos...
hola buen dia! primero que nada su articulo es bien interesante, me gustaria saber mas de el ya que en la actualidad estoy en la elaboracion de mi trabajo de grado, lo cual se enfoca a la compulsion en cuanto a las compras, por ahora estoy elaborando un material de tipo encuenta la cual voy a aplicar a grupo grande de personas de la ciudad de Valencia-Venezuela, si usted pudiera brindarme un poco de ayuda estaria muy agradecida.
muchas gracias, hasta luego.
stephanie_lemos@hotmail.com
mi trabajo es para una tesis... relamente espero tu correo, me serviria de mucho, en verdad!!! gloria salgado, desde puebla
hola estoy haciendo un trabajo de investigacion sobre el consumismo, enfocado hacia las compras compulsivas actualmnte en los adolescentes o personas jovenes.
te agradeceria mucho me pudieras mandar informacion acerca de este tema a mi correo por favor: glow_crissal@hotmail.com
espero tu correo... saludos...
oooooooooooooooooaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
lo mismo
Soy la típica consumista compulsiva, compro en tiendas de reciclaje, pero también en tiendas normales...y mi gran pasión es comprar a precios bajos o en ofertas, es decir.. dentro del derroche obtengo algo adicional..que es la rebaja.
Estoy muy cansada con mi forma de ser... sé que no es bueno para mi, ya que lleno mi hogar de boludeses y todo se me desordena y se ve mal..lo que acarrea efectos secundarios, como desorden, y temor a que me visieten de improviso y vean los montones.
He leido mucho sobre el tema, sé que es un vacio emocional, pero se me hace díficil salirme de esto. En ocasiones me prometo firmemente no volver a mis andazas..pero ya en la calle, estoy en o mismo.
Soy creativa, trabajo y tengo orden en otros aspectos de mi vida.
Como me podría sanar, lo deseo verdaderamente!
Un abrazo
Lourdes
hola buenos dias,estoy haciendo un trabajo de recerca sobre la compra compulsiva en los adolescentes, me seria de gran ayuda si usted pudiera enviarme información sobre este tema.Muchas Gracias
aqui le dejo mi correo electronico para que pueda enviarmelo:marinagc@ono.com
Soy de Barcelona(Espanya)
Gràcias
QUISIERA SABER QUE HACER PARA EVITAR EL CONSUMO HACIA LAS DROGAS LO CUAL MA AN AFECTADO MUCHO EN MI VIDA
Profesor Francisco José Gutierrez, lo felicito por su comentario. Le solicito muy cordialmente me informe a mi correo electronico adrima28@gmail.com como puedo contactacto para preguntarle algunas cosas sobre el consumismo en adolescentes. Estudio Psicología y me urge una información. Un abrazo, y muchas gracias.
Hola que tal.
me parecio muy muy interesante tu reportaje, es solo que creo que deberiamos saber como la publicidad y la mercadotecnia afecta en el cosumo que genera la gente, por que creo que tiene que ver algun aspecto psicologico en este asunto.
Y ojala a nadie le llegue a ser un comprador compulsivo y que no por que este deprido o triste nada mas piense en comprar para satisfaserce,si no que tambien piense en las consecuencias que esto conlleva.y peron por las faltas de ortografia:)
gracias!!
mi correo es carmen8as- yahoo.com
saludos carmen ochoa
Hola, me parece interesante el tema sobre el consumismo y el impacto social que el mismo tiene, me gustaria tener una mas informacion y que tesesi me recomiendas que busque por internet.
Carmen Ochoa, desde Honduras
Saludos
Sería cuestión de que me dijeras en donde radica el muchacho y seguramente podemos derivarlo a un psicólogo, hasta el lunes 7 regresamos al la universidad mi teléfono es 33-42-10-43 y con todo gusto le brindaremos atención.
PEPE SOY ALBERTO TAYOR, NO SE SI TE ACUERDES DE MI, ESTOY EN LA UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA.
ME PIDEN LA REFERENCIA DE UN PSICÓLOGO EN APOYO PARA UN ADOLECENTE QUE HA PERDIDO A SU MADRE Y DE MANERA URGENTE. EL MUCHACH SE VA EL DOMINGO 06 DE ENERO,
HÁBLAME SI S DE TU CAMPO O SI TENES A ALGUIEN QUE RECOMIENDES
33 11 78 82 61
Enviar un comentario nuevo